No existen límites para proyectar un baño personal destinado a su bienestar. Con un buen diseño, ingeniosas soluciones, algo de alta tecnología y las más diversas aplicaciones de agua, vapor, luz o aromas, puede crear un templo privado de bienestar y salud en su
propia casa. Y precisamente es al proyectarlo, cuando estamos a su lado: si hay espacio para una bañera, también se puede montar un hidromasaje; en un cuarto de baño reducido, aunque se tenga que renunciar a una bañera, se puede optar por una columna de ducha; quien no disponga de luz diurna directa, puede dejar que la agradable luz natural penetre en el baño mediante un tragaluz.